Es increíble lo mucho que está evolucionando el mundo de la tecnología en los últimos años. No hablo solamente de las consolas y periféricos de última generación, que sin duda son claros ejemplos de ello. También se puede ver cómo nos está cambiando a la hora de trabajar, comunicarnos y hasta navegar por la red.

Los nativos digitales tal vez no veamos estos cambios como algo sorprendente, porque nos hemos criado rodeados de tecnología. Pero si miramos cómo era el mundo hace 20 años, o si alguien nos explica cómo se hacían ciertas cosas, tal vez podamos hacernos una idea más clara de lo que ha cambiado la gente en muy poco tiempo.

Comunicaciones vía IP

Las llamadas de teléfono prácticamente no han cambiado desde que se inventaron. En realidad, coger un auricular y charlas con alguien que está al otro lado de la línea es muy habitual. Aunque la diferencia no está tanto en lo que se hace, sino en cómo se hace.

Las líneas telefónicas de cable han dado paso a las llamadas telefónicas a través de IP, que utilizan el potencial de Internet para realizar llamadas de voz. Esto permite que las empresas dispongan de una centralita virtual con muchas más funciones que la de atender llamadas. Se pueden filtrar en función de su origen o la hora a la que se llama. Por no hablar de la posibilidad de grabar las conversaciones o poder tener un informe detallado de estas para saber desde dónde llaman más a menudo, qué duración media tiene una llamada y otro tipo de información útil a nivel competitivo.

Páginas web para todo

Comprar, hacer una consulta o informarse sobre lo que ofrece una empresa hace un par de décadas era bien distinto a como es hoy. Hasta para informarse sobre videojuegos había que pasar por un kiosco y comprar una revista especializada. Hoy prácticamente todo lo hacemos online, desde comprar hasta leer las noticias relacionadas con los temas que más nos interesan.

Aunque hay que reconocer que también estos sitios han ido evolucionando tanto en diseño como en tecnología. Empresas especializadas en paginas web Sant Cugat pueden certificar cómo se han ido adaptando estas tanto a las necesidades de los usuarios como a las tendencias, pasando de páginas llenas de elementos multimedia a sitios en los que importa más la seguridad o la velocidad de carga.

Videojuegos masivos en mundos virtuales

El entretenimiento es uno de los campos en los que la tecnología ha traspasado fronteras. No solo a nivel de países, ya que hoy puedes estar jugando contra alguien al otro lado del mundo como si estuvieras en la misma habitación. También creando mundos virtuales en los que se puede hacer casi de todo.

El último ejemplo son los videojuegos de Battle Royale, en los que cientos de jugadores se enfrentan a la vez por convertirse en los vencedores. Algunos se han convertido en fenómenos de masas, como Fortnite, que en apenas unos meses ha conseguido que millones de jugadores estén enganchados. Por cierto, ¿conoces estos trucos de fortnite?

El realismo de algunos de estos escenarios es tal que a veces es difícil distinguir el mundo real de los entornos virtuales. De hecho, hoy la línea entre lo real y el 2.0 es más delgada que nunca.

Los navegadores son esenciales

Da igual si utilizamos un PC, un teléfono inteligente o una tableta. Conectarnos a Internet se ha convertido en una de las prácticas más habituales. Y para hacerlo necesitamos un navegador que permita buscar y entrar en las páginas que queremos. Uno de los más usados es Chrome, de Google, que hace tiempo superó al clásico Explorer de Microsoft.

Estos navegadores incluyen algunas funciones avanzadas, como la posibilidad de instalar aplicaciones con las que ampliar las características que vienen de serie. Algunas de ellas tienen elementos que tal vez no queramos, como incorporar una barra de búsqueda de Yahoo! en el menú de acceso directo. (mira como quitar Yahoo Search de Google Chrome paso a paso).

En cualquier caso, lo que es evidente es que un navegador es hoy más que imprescindible.

Son muchos más los ejemplos de cómo, afortunadamente, vivimos en una época de avances tecnológicos asombrosos. Aunque con estos podemos dejar claro que las cosas no se hacen como antes.